Hola soy Juani López consultora en nutrición macrobiótica
y health coach, y me encantaría contarte mi historia.

No solo somos lo que comemos

Cambiar de estilo de vida, de alimentación, aprender a mirar el mundo con otros ojos y darte cuenta que lo más difícil de todo es aprender a desaprender todo aquello que durante tantos años has adquirido como hábitos, normalizándolos en tu vida. Ahí está el verdadero reto.
Soy Juani López, consultora macrobiótica y health coach. Entreno, ayudo y acompaño a las personas como tú, que han decidido iniciar un proceso de transformación, hacia una vida más saludable. Mi objetivo es poder transmitir los principios básicos de la macrobiótica a través de mis consejos, recetas, talleres o charlas y enseñarte a llevar una vida más sana y saludable, una vida acorde con los cliclos vitales de la naturaleza, en armonía con tu ser y con tu entorno.

Lo importante es no dejar de hacerse preguntas

-Albert Einstein -

Estudié informática y diseño gráfico, un mundo bastante alejado de la alimentación. Soy diseñadora de profesión y durante muchos años ha sido mi modo de vida, pero hace cinco años empecé a ver el mundo con otros ojos. En 2015 diagnosticaron a mi padre cáncer de páncreas estadio IV con metástasis. Fué entonces cuando empezó todo.
De la necesidad de ayudarlo durante el proceso de esta dura enfermedad, los difíciles periodos de tratamiento con quimioterapia y en un intento por mejorar su calidad de vida, empecé a buscar la forma de hacer más llevadero su camino y fué ahí cuando empezó mi gran búsqueda y transformación. El páncreas esta directamente relacionado con el hígado y con todos los procesos digestivos, por tanto era crucial cuidar su alimentación, pero ¿cómo?… esta necesidad me llevó a querer aprender más y más, a leer un libro tras otro, buscar, cuestionar, indagar sobre diferentes tipos de alimentos medicinales, aprender que la salud esta directamente relacionada con los niveles de alcalinidad o acidez del ph y un largo etcétera que ya nunca acabará, pues el mundo de la alimentación es infinito. Una nueva forma de ver y entender la alimentación llegó a mi vida y fue entonces cuando aprendí y escuché por primera vez la palabra macrobiótica.

¿Por qué la macrobiótica?

Descubrir la macrobiótica fué más que encontrar una forma de cocinar o de alimentarme, encontré en ella una filosofía de vida, pude entender que somos UNO y que mejorar nuestro estado de salud no solo depende de una pastilla milagrosa o un tratamiento específico, nadie puede afirmar que haciendo esto sanarás, al igual que tampoco depende solo de cómo desayuno, si tomo o no gluten, o de cuántas horas hago ejercicio al día, va mas allá de todo esto.

Está bien atender a los síntomas de la enfermedad, pero en mi modesta opinión, la medicina alopática se centra más en los aspectos físicos y cómo paliarlos. Durante un proceso de sanación hay muchos otros aspectos a tratar y mejorar como son: llevar una alimentación saludable, aprender a controlar nuestras emociones, el autoconocimiento y nuestro propio desarrollo personal. La vida nos pone situaciones, retos, limites ¿cómo los gestionamos? solo dependerá de nosotros, la vida está aquí para hacernos crecer y evolucionar.

Sigo una alimentación viva basada en cereales integrales, verduras, frutas, semillas, fermentos, pescado, algas… , no soy vegana, no soy vegetariana, sigo los principios de la filosofía macrobiótica y la fusiono con la cocina que me ha visto crecer y me ha acompañado durante generaciones, la cocina mediterránea. Escojo lo mejor de cada una para crear mi propio estilo.

Alimentación Ki

He desarrollado un método propio llamado “Alimentación Ki”. Este método no se centra en la enfermedad, si no en la SALUD y en cómo podemos mejorarla para vivir una vida plena y feliz con los seres humanos que nos rodean, con nuestro entorno y con nosotros mismos. Desde el punto de vista macrobiótico no existen las enfermedades, existen los enfermos.
El estudio del método “Alimentación Ki” se basa en 3 pilares: lo que comemos, lo que pensamos y lo que nos rodea.

1. Lo que comemos: el método se centra en la energía de los alimentos, cómo nos afectan y cómo nos relacionamos con ellos, siguiendo los principios de la filosofía macrobiótica y el estudio de las cinco transformaciones basados en el yin y el yang. Cada uno de los alimentos que nos proporciona la naturaleza tienen una energía, una función y por tanto la capacidad de mejorar un órgano específico o una parte concreta de nuestro cuerpo.

2. Lo que pensamos: somos lo que comemos pero también somos lo que pensamos. Aquello en lo que nos enfocamos se expande y lo atraemos a nuestras vidas. Las emociones son un pilar básico para tratar la enfermedad. Durante el proceso de cualquier enfermedad lo niveles de energía son de muy baja vibración, aprenderemos a elevar la energía estancada a través de métodos como el hooponopono, la meditación o el ejercicio físico.

3. Lo que nos rodea: si nuestro entorno no es el adecuado, no contribuirá en nuestro proceso de sanación, estudiaremos cómo mejorarlo. Nuestra familia, nuestros antepasados, nuestra herencia genética, todo influye a nivel energético. El método Ki nos enseñará a gestionar esta parte tan importante en nuestras vidas a través de técnicas de sanación del alma o el estudio del desapego material y emocional.

“Alimentación Ki” no es una dieta o una forma de alimentarse, es un modo de vida.